EL CACIQUE MUENANGO LÍDER DE LA RESISTENCIA CARANQUI EN LA RUTA ESCONDIDA
Reconstrucción hipotética de Muenango.

EL CACIQUE MUENANGO LÍDER DE LA RESISTENCIA CARANQUI EN LA RUTA ESCONDIDA

Recopilado por Sthefano Serrano (Museo de Perucho)

El cacique Muenango fue un líder de la etnia Caranqui, quien resistió a la conquista Inca en los territorios de lo que hoy se conoce como la Ruta Escondida e involucra a las parroquias de Puéllaro, Perucho, Chavezpamba, Atahualpa y San José de Minas. Antiguamente, estas parroquias fueron habitadas por los caranquis, quienes se asentaron en las actuales provincias
de Imbabura y el norte de Pichincha, incluyendo la Ruta Escondida entre el 500-1500 después de Cristo. Su presencia es muy clara en la Ruta Escondida, ya que se ha encontrado muchas vasijas caranquis. El territorio caranqui limitaba al norte con el río Mira entre el Carchi e Imbabura y hacia el sur con el río Guyallabamba. Entre los centros poblados principales (cacicazgos) se encontraba Cotacachi, Caranqui, Otavalo, Zuleta, Cayambe, Cochasquí y el Quinche. Todo este territorio Caranqui tenía una compleja organización política que les permitió organizarse eficazmente cuando los incas arribaron a Quito.

Territorio del país Caranqui y vasijas Caranqui encontradas en la Ruta Escondida.

Según cuenta la documentación escrita, la historia oral y evidencias arqueológicas, los Incas en su afán de anexar los territorios del norte del Ecuador, organizaron una primera campaña de conquista, partiendo de lo que actualmente es el Cuzco (Perú). Fue Tupac Yupanqui (inca), quien realizó la primera conquista e ingresó paulatinamente a los territorios de los Caranqui, ingresando por el Quinche y luego hacia Cayambe. Posteriormente, los caranquis replegaron a los incas hacia el sur del río Guayllabamba. En ese sentido, los caranquis decidieron organizarse para defender todo su territorio en una feroz guerra que duraría alrededor de 15 años.

 

Reconstrucción hipotética de Muenango.

Los principales caciques del país Caranqui se organizaron y dividieron el territorio para defenderlo. De este modo, el sur occidente del país Caranqui fue encomendado al Cacique Muenango de la Ruta Escondida y a la cacica Quilago de Cochasquí. Muenango, era un hombre muy respetado, feroz guerrero y hábil en la estrategia militar. Según reconstrucciones hipotéticas de su vestuario, en base a la etnohistoria, Muenango pudo haber portado un cintillo con plumas traídas de tierras tropicales, una Kusma (camisón) negra, manto blanco de algodón y una lanza de Chonta.

Muenango y Quilago, habrían fortificado las lomas redondeadas que se encuentran sobre las riberas del río Guyallabamba. Desde estas lomas, ambos caciques batallaron por dos años ante las nuevas incursiones que realizó Huyanacapac el inca, hijo de Tupac Yupanqui. Por su lado, Muenango realizó su centro de operaciones desde la loma de Piltaqui entre Perucho y Chavezpamba. Se dice que Huaynacapac dividió su ejército para incursionar en el sur del País Caranqui, enviando efectivos militares hacia el Quinche, Cayambe, Guayllabamba, Rumicucho y Nanegal. Sin embargo, era tan efectiva la organización que implementó Muenango en la Ruta Escondida que fue muy complejo para los incas ingresar a estos territorios.

Cimas redondeadas (Pucaras caranquis en la Ruta Escondida)

Transcurridos dos años de resistencia, los Incas deciden infiltrar espías en territorio Caranqui para poder avanzar en su conquista. Es así, que los Incas empezaron a descender por el poblado de Guyallabamba hacia el río Pisque. Precisamente, en las riberas de este río los guerreros de Muenango y Quilago aguardaban a los incas que estaban escondidos entre los matorrales secos para emboscar a los incas. Sin embargo, los espías de los incas informaron de esta emboscada.
Ante esto, Huaynacapac saco su honda y tres piedras de cuarzo que fueron lanzadas en los matorrales secos donde se escondían los caranquis. El choque de estas piedras de cuarzo hizo que se prenda fuego en la vegetación seca y por ende muchos caranquis cayeron muertos.

Inmediatamente, Muenango y Quilago replegaron a sus guerreros. Quilago retrocedió hacia Malchinguí para defender Cochasqui y Muenango retrocedió hacia los altos de Coyagal, Puéllaro, Aloguincho y Pingulla. Lamentablemente, los incas con más apoyo desde sus otros frentes de batalla lograron permear en Cochasquí y tomaron todo el poblado. Avanzaron rápidamente por Puéllaro donde iban cayendo de a poco los fortines de Muenango. Se dice que Huaynacapac fue tomando los pucaras de Puéllaro, Pingulla, Ambuela, Perucho y Chavezpamba, para de a poco ir replegando a Muenango y sus últimos guerreros hacia Ilí (San José de Minas) en las riberas del río Guayllabamba.

Riberas del río Pisque

Precisamente, en este sitio se dio una de las más cruentas y feroces batallas. Muenango incitaba a sus guerreros para que no retrocedan y que resistieran hasta el último. Por su lado Huaynacapac, iba rodeando por todos los frentes a los caranquis que aguardaban en Ilí.
Muenango, apeló una vez más a su ingenio y estrategia, y mando a que varios caranquis acarren la famosa piedra de Tollo Intag para arrojarla en el río Guayllabamba y así crear un puente improvisado que ayude a cruzar a los Quitus aliados de los caranquis que se encontraban en la zona de Nieblí al otro lado del río. Es así, que la roca fue acarreada y arrojada al río, cruzaron los quitus hacia Ilí para unirse a los caranquis. No obstante, Huaynacapac ya había tomado los pucaras de Pirca y la Chonta en San José de Minas. Desde lo alto de Pirca, Huaynacapac hizo sonar su churo (valva marina) en señal de que todo había terminado para los combatientes en Ilí.

Playas de Ilí posible campo de batalla.

Posteriormente, Huaynacapac hizo sus guarniciones en Cochasquí y la Ruta Escondida para seguir tomando los altos de las estribaciones occidentales del Mojanda y Fuya Fuya, en los territorios de la actual parroquia de Atahualpa. Donde un modesto grupo de caranquis luchó hasta la muerte en los campos de batalla de Mojanda Chico y el Entable. Actualmente, se ha podido reportar armamento en estos campos de batalla como piedras de honda, boleadoras y mazas estrelladas (hachas) que dan cuenta y veracidad de esta leyenda. Desde ese punto, los incas pudieron entrar con mayor facilidad hacia Quichinche, Otavalo y San Pablo. Tomaron y adecuaron el camino que actualmente conecta a estas localidades con la Ruta Escondida y posteriormente lo adecuaron. En la actualidad, el camino es conocido como el camino del Inca o Camino de García Moreno, el cual sirvió como eje principal para conquistar lo que restaba del país Caranqui.

Armamento encontrado en Mojanda Chico (Atahualpa)

Años más tarde, con la llegada de los españoles a la zona, se registró a un hombre de apellido Muenango que vivía en Ambuela, un hombre anciano que según las leyendas, era el mismísimo cacique Muenango que lideró la resistencia Caranqui en la Ruta Escondida. Al parecer, el cacique Muenango, después de ser vencido, pudo refugiarse en las cuchillas y cimas inaccesibles de San José de Minas, hacia Quitsaya, Anagumba o Padre Chupa en los bosques tropicales de San José Minas. Es por esto, que los pobladores de Perucho y en especial de Ambuela reconocen esta historia como cierta y mantienen un respeto y sentido de sacralidad a Piltaqui donde Muenango, nació, lideró la resistencia y pasó sus últimos días. Sin embargo, Muenango aún vive, su apellido está presente en los pobladores de la Ruta Escondida a través de la memoria oral y sobre todo, por que hay familias en Puéllaro que se apellidan Muenango.

Loma de Piltaquí entre Perucho y Chavezpamba (sector Ambuela)

 

NOTA A CONSIDERAR: LA RECOPILACIÓN REALIZADA TIENE COMPONENTES DE HISTORIA ORAL, DOCUMENTACIÓN ESCRITA Y EVIDENCIAS ARQUEOLÓGICAS. PARA UTILIZAR ESTA INFORMACIÓN Y FOTOGRAFÍAS SE DEBE DAR LOS CREDITOS CORRESPONDIENTES A QUIEN RECOPILÓ ESTA INFORMACIÓN.

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